A veces
dudamos seriamente sobre quienes somos que nos hace ser o no nosotros.
¿Cuáles
estructuras hemos seguido al pie de la letra, en cuál molde hemos encajado, cuales anhelos
han sido impuestos, cuales deseos no nos terminan de convencer del todo?
¿Cuántas veces pasa esto en la vida de una persona? Frente a qué mar o noche desvelada, nos preguntamos quien realmente queremos ser.
¿Cuáles características nos conforman con autenticidad y que consecuencias sociales tenemos que afrontar por aceptarlas?
¿Cuántas veces pasa esto en la vida de una persona? Frente a qué mar o noche desvelada, nos preguntamos quien realmente queremos ser.
¿Cuáles características nos conforman con autenticidad y que consecuencias sociales tenemos que afrontar por aceptarlas?
¿Cuántas
veces expresamos de manera clara lo que sentimos? ¿Por qué nos cuesta
tanto estar bien con nosotros mismos y con los demás simultáneamente?
¿De donde nace
esa necesidad de complacer o de quedar bien?
¿Quienes
creen los demás que somos? ¿Qué tan importante es para nosotros seguir ese
juego? ¿Y para qué?
¿Somos
consecuentes con lo que sentimos? ¿Coherentes con lo que pensamos y hacemos?
Al final quizá, después de varios naufragios, existe una posibilidad, casi mágica, de ser un poco más libres.
.